Pues siguiendo tu recomendación Cuñada, y por casualidad, el otro día pasamos por "la Mamarracha". Y seguimos con la racha de nuevos sitios en Sevilla dedicados a una cocina un poco más moderna que tanto agradecemos.
La Mamarracha en particular se caracteriza por tener en su decoración un jardín vertical que llama la atención,
Siguiendo también en esa línea aprovecha el local antiguo para mezclar los detalles previos con los modernos, desde las paredes hasta el artesonado de madera, que aquí me recuerda algo de steam punk,
Y con los elementos modernos bastante bien integrados para mi gusto, así que es un sitio muy agradable,
Y de esos que cuidan los detalles como te gusta Cuñada,
Pero en un restaurante lo importante en la comida ¿no? pues exitazo total. Para comenzar una sardina a la brasa que estaba espectacular es poco,
A esto lo tienen bautizado como bocadillo chino de panceta con salsa hoysin, ¡¡impresionante cuñada!!
Esto que no se ve era una focaccia de escalibada, y estaba buenísima también...
Y esto una miniburguer, la salsa de mostaza, muy buena...
Y ya de postre, torrija caliente sobre crema con helado y frutas. Qué buenooooo, muy muy bien hecha, nada empalagosa, en fin qué decir...
La cuenta no está mal, en la línea también de estos sitios, o sea las tapas elaboradas no son tan baratas como las corrientes del bar de toda la vida, pero cuando están bien hechas se paga con gusto y en cualquier caso 15€ por persona tampoco es ninguna locura...
Vamos, que nos gustó muchísimo. El sitio bien puesto hace que sea muy agradable estar allí, y la comida que hemos probado desde luego genial. En principio dicen estar especializados en cosas a la brasa, así que normal que lo que probamos se notase, pero habrá que probar algo más concreto dentro de la carta carnívora para confirmarlo y desde luego nos quedamos con ganas.
Mostrando entradas con la etiqueta bar. Mostrar todas las entradas
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martes, 23 de diciembre de 2014
domingo, 10 de agosto de 2014
Fin de semana en Bilbao
Cuñaoooo... ya he vuelto de un nutritivo fin de semana en el Botxo.
Empiezo por el principio: es agosto, hace calor y en Bilbao hay muchos comercios y bares cerrados por vacaciones. Me alegra ver que ya no se queda desértico total como hace años, pero si que es verdad que se nota y la oferta se reduce durante este mes. Ten en cuenta que la semana que viene celebrarán su "aste nagusia" y se están preparando para ello.
También te puedo decir que he visto mucho movimiento, muchos locales en obras de todo tipo. Llevaba unos meses sin ir y he visto novedades....
Pero bueno, vamos con lo que hemos hecho.
Esta vez para el desayuno no hemos ido persiguiendo el bollo de mantequilla más famoso ni el más de moda, si no que nos hemos conformado con lo que teníamos cerca y hay un bar, que aunque es modernete, suelo ir bastante porque me gusta y tenían bollo. Es el bar de la Alhondiga: el Hola Bar.
Es bar, aunque alguna vez he ido a por el menú del día. Es un poco extraño, porque está todo junto, la gente que come, los del aperitivo y las mesas altas para las cañas... pero vaya... total para desayunar, tampoco nos lo íbamos a pensar mucho, estaba practicamente vacío y estuvimos agusto.
El desayuno consistió en bollo de mantequilla, zumo natural y café. Bien, sobretodo el zumo, grandote como a mí me gusta. Por criticar algo, estaba demasiado templado y con el calor que ya hacía... no sé, enfriar el vaso o guardar las naranjas de zumo en la cámara hubiera bastado.
El sábado que queríamos comer en terraza, nos decantamos por el Zubiburu. Está en el muelle de Marzana. Es un sitio, con terraza superagradable. Las vistas son estupendas, con el mercado reformado y la iglesia de San Antón. Es un restaurantes de los de cerveza y pollo, pero tienen más variedad, así que cayeron una tempura de veduras (deliciosa), unas alitas de pollo con salsa barbacoa, genialmente pringosas, unas albóndigas con patatas y unas salchichas Thate que son de quitar el hipo (artesanales).
La sensación es super agradable, el servicio es amable en su justa medida y muy eficaces (a veces esto me emociona) y la comida es totalmente casera.
Un descubrimiento: bares con pintxos a 1 euro. Vamos, ideal de la muerrte!! Ya era hora que huyéramos del horror del "pintxopote" y se tomen en serio regenerar el poteo.
Me imagino que el negocio está en los vinos, que en los dos bares que estuvimos, la carta era muy generosa en procedencias y tipos. Un hurra, vamos! que la ronda de 6 pintxos, 2 zuritos y 1 caña sale a 10 €.
Los bares eran:
Las Cepas en Ajuriaguerra 22 (abando)
El servicio super amable y muy profesional, como te digo con carta de vinos, creo que muy buena.
La barra generosa de variedad y cada pintxo a 1 euro.
El otro, "el figón" en Obispo Orueta 1, en el antiguo local del "amor de madre" local que estuvo de moda unos años, y la crisis y su declive le hizo desaparecer.
El concepto es el mismo que el de las cepas. Pintxos y zurito a 1 euro, muchos vinos diferentes y raciones con muy buena pinta. También vimos a una camarera hacer cócteles.... creo que recomendable.
.... y como ya sabes... para cenar mola lo oriental.
En este caso el Mao en Ibáñez de Bilbao 11. Este es un "bueno, bonito y barato", ya habíamos estado más veces, pero no nos importó nada repetir. Hemos visto que han abierto varios japoneses, pero los precios de iban de madre, así que nos decantamos por este.
Cayó un dimsum, unos sushis: shake que es un uramaki con salmón, aguacate, pepino y queso, un Ebi que es un uramaki de langostino en tempura con pepino y aguacate. El consabido pato pekin y unos tallarines teppanyaki. Fue muy gracioso como después de ponernos como boas, la camarera nos vendió un postre que no pudimos rechazar: mochi. Un pastelito de pasta de arroz glutinoso, que me suena que ya habíamos probado antes. Pero nos dijo que era casero y nos lo zampamos en un santiamén.
Todo regado con José Pariente (viejo amigo) salió a 20 por cabeza. Ideal!
viernes, 20 de junio de 2014
Sushi Bar de Triana
Cuñada, otro descubrimiento, y vamos de susto en susto... En plena Triana, en el pedazo de trozo que vamos a tener que llamar ya la milla de oro de los bares, o en este caso los cincuenta metros porque no es más... ¡¡Nos han colocado el Sushi Bar!!! Y digo "el" porque se llama simplemente así, Sushi Bar. Esta comida es inédita en el centro de Triana que yo conozca, y vaya comienzo.
Esta gente ha tenido la buena idea de, siendo un bar de Triana, tratar de diferenciarse dando sushi pero sin dejar de dar tapas de lo de siempre. Así que te puedes comer un solomillo al whiski, unas puntillitas o un cazón en adobo y después sushi, tallarines udón o un arroz japonés. Claro, todo esto no tendría sentido si no lo haces muy bien... pero es que están puerta con puerta del mercado de Triana, así que en su caso tendría delito no poner todo perfecto, y desde luego que al menos con lo que hemos probado lo han conseguido.
Para empezar pedimos un aliño, el del día era este de zanahoria. Era fresco y muy bien aliñado, estaba muy bueno,
Y este, Yaki Maeshi, arroz frito con pollo y gambas, tenía verduras de bastantes clases diferentes también. Estaba absolutamente recién hecho, de los mejores arroces orientales que hemos comido en tiempo y eso que ya tenemos algunos probados y sabemos los que nos han gustado,
En el mostrador de sushi costaba elegir, había un montón de variedades todas recién hechas con buenísima pinta. Luego se confirmó, no era sólo la pinta, del mejor sushi que hemos comido, fresquísimo, todos los ingredientes de calidad, y también muy buena idea, se pueden coger de manera individual así que puedes probar uno de cada si quieres. Muy, muy bueno, con algunas veriedades muy elaboradas, como el de pato con ensalada de algas que además tenía la envoltura finísimamente frita. En dos palabras, im-presionante,
Y más de las cosas de siempre, croquetas caseras de novillo. Nos confesaron que antes vendían congeladas y decidieron que tenían que hacerlas ellos. Pues sí señor, acertaron, y muy buenas,
Y una pequeña tapa un pelín más elaborada, tosta de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel. Esta era del día, nos la recomendó el camarero, y todo un acierto, buenisisísima,
También hay que decir que el pan que nos pusieron era muy, muy bueno, como a ti te gusta Cuñada. Se ve que estar al lado del mercado ayuda. Y esto con dos bebidas por 23 euros.
No lleva mucho tiempo este bar aquí, pero como la fachada es la misma del bar que había antes no nos habíamos fijado en que ahora es el Sushi Bar. Es un cambio tan drástico que parece que hubiese pasado Chicote por allí. Pero menudo acierto desde luego. Y de este tramo de calle aún tenemos pendiente poner al menos otro bar más, a parte de "la Comidilla" del que ya hemos hablado, y "los de toda la vida". Vamos, ese rincón se está convirtiendo en un lugar del que no salir.
Esta gente ha tenido la buena idea de, siendo un bar de Triana, tratar de diferenciarse dando sushi pero sin dejar de dar tapas de lo de siempre. Así que te puedes comer un solomillo al whiski, unas puntillitas o un cazón en adobo y después sushi, tallarines udón o un arroz japonés. Claro, todo esto no tendría sentido si no lo haces muy bien... pero es que están puerta con puerta del mercado de Triana, así que en su caso tendría delito no poner todo perfecto, y desde luego que al menos con lo que hemos probado lo han conseguido.
Para empezar pedimos un aliño, el del día era este de zanahoria. Era fresco y muy bien aliñado, estaba muy bueno,
Y este, Yaki Maeshi, arroz frito con pollo y gambas, tenía verduras de bastantes clases diferentes también. Estaba absolutamente recién hecho, de los mejores arroces orientales que hemos comido en tiempo y eso que ya tenemos algunos probados y sabemos los que nos han gustado,
En el mostrador de sushi costaba elegir, había un montón de variedades todas recién hechas con buenísima pinta. Luego se confirmó, no era sólo la pinta, del mejor sushi que hemos comido, fresquísimo, todos los ingredientes de calidad, y también muy buena idea, se pueden coger de manera individual así que puedes probar uno de cada si quieres. Muy, muy bueno, con algunas veriedades muy elaboradas, como el de pato con ensalada de algas que además tenía la envoltura finísimamente frita. En dos palabras, im-presionante,
Y más de las cosas de siempre, croquetas caseras de novillo. Nos confesaron que antes vendían congeladas y decidieron que tenían que hacerlas ellos. Pues sí señor, acertaron, y muy buenas,
Y una pequeña tapa un pelín más elaborada, tosta de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel. Esta era del día, nos la recomendó el camarero, y todo un acierto, buenisisísima,
También hay que decir que el pan que nos pusieron era muy, muy bueno, como a ti te gusta Cuñada. Se ve que estar al lado del mercado ayuda. Y esto con dos bebidas por 23 euros.
No lleva mucho tiempo este bar aquí, pero como la fachada es la misma del bar que había antes no nos habíamos fijado en que ahora es el Sushi Bar. Es un cambio tan drástico que parece que hubiese pasado Chicote por allí. Pero menudo acierto desde luego. Y de este tramo de calle aún tenemos pendiente poner al menos otro bar más, a parte de "la Comidilla" del que ya hemos hablado, y "los de toda la vida". Vamos, ese rincón se está convirtiendo en un lugar del que no salir.
lunes, 26 de mayo de 2014
Restaurante Mechela, Sevilla
Pues otro descubrimiento Cuñada, vimos una reseña y había que probarlo. El Restaurante Mechela está en el centro de Sevilla. Es uno de esos sitios no muy grandes, donde es recomendable hacer reserva antes de ir, aunque hay una barra donde te puedes sentar si es que hay sitio. Con una decoración sobria, minimalista, pero tirando siempre a moderna con elementos reutilizados más antiguos del tipo que te gusta. Y con una carta que va cambiando, no extensísima pero más que suficiente, con raciones y tapas de los mismos platos, que es de agradecer, y sean tapas o raciones platos muy bien hechos que no se quedan en lo de siempre y con un toquecillo de alta cocina.
Aquí se puede ver la carta del día que estuvimos, más que interesante,
De entrada mientras esperábamos nos pusieron una tapa de ensaladilla, tenía además de lo de siempre pepinillo y manzana, y aunque no me suele gustar la fruta en estos platos esta estaba muy buena, finísima y muy cuidada,
Esto es el bacalao fresco confitado, con falafel, y crema de remolacha. También tenía unos gajos de naranja, y una tapenade casera que estaba buenísima por sí sola. Cada elemento por separado estaba bueno, el falafel casero, la salsa de remolacha, la tapenade, y desde luego el bacalao, pero como no es una mezcla muy habitual hasta pregunté si debía comerlo todo junto o por separado, pero me dijeron que sí y desde luego estaba buenísimo,
Este es el chipirón relleno de morcilla de arroz con puré de manzana, qué te voy a contar, buenísimo también,
Y esto el tartar de salmón con tzatziki, epino y manzana... Bufff, tenía además dos aceites, uno de ellos de menta/hierbabuena que también pegaba muchísimo con el tartar, realmente bueno,
Aquí los rollitos thai de pato con verduras, sobre fideos orientales a la plancha. En fin, impresionantes los rollitos,
Arroz negro marinero, muy bueno también. La mayonesa no era normal, tiraba a alioli, pero tenía algo más, por supuesto todo junto quedaba muy bien,
Y ya puestos, pues pedimos postre de los que tenían ese día, que como no está en la carta ya no sé qué era, pero tenía helado con alguna base tipo galleta casera, con frambuesa y pistacho. Estaba realmente bueno, dulce pero no empalagoso,
En fin, cinco tapas, postre y bebidas para dos 31€ que está muy bien,
Así que muy contentos salimos de aquí Cuñada, ya hemos hablado de otros sitios en Sevilla que parece que siguen esta línea, y me alegro porque es algo que hace mucha falta como ya he dicho otras veces. Se agradece muchísimo el cambio, las ideas nuevas, la cocina bien hecha en tapas, y que haya cada vez más variedad de sitios donde elegir.
Aquí se puede ver la carta del día que estuvimos, más que interesante,
De entrada mientras esperábamos nos pusieron una tapa de ensaladilla, tenía además de lo de siempre pepinillo y manzana, y aunque no me suele gustar la fruta en estos platos esta estaba muy buena, finísima y muy cuidada,
Esto es el bacalao fresco confitado, con falafel, y crema de remolacha. También tenía unos gajos de naranja, y una tapenade casera que estaba buenísima por sí sola. Cada elemento por separado estaba bueno, el falafel casero, la salsa de remolacha, la tapenade, y desde luego el bacalao, pero como no es una mezcla muy habitual hasta pregunté si debía comerlo todo junto o por separado, pero me dijeron que sí y desde luego estaba buenísimo,
Este es el chipirón relleno de morcilla de arroz con puré de manzana, qué te voy a contar, buenísimo también,
Y esto el tartar de salmón con tzatziki, epino y manzana... Bufff, tenía además dos aceites, uno de ellos de menta/hierbabuena que también pegaba muchísimo con el tartar, realmente bueno,
Aquí los rollitos thai de pato con verduras, sobre fideos orientales a la plancha. En fin, impresionantes los rollitos,
Arroz negro marinero, muy bueno también. La mayonesa no era normal, tiraba a alioli, pero tenía algo más, por supuesto todo junto quedaba muy bien,
Y ya puestos, pues pedimos postre de los que tenían ese día, que como no está en la carta ya no sé qué era, pero tenía helado con alguna base tipo galleta casera, con frambuesa y pistacho. Estaba realmente bueno, dulce pero no empalagoso,
En fin, cinco tapas, postre y bebidas para dos 31€ que está muy bien,
Así que muy contentos salimos de aquí Cuñada, ya hemos hablado de otros sitios en Sevilla que parece que siguen esta línea, y me alegro porque es algo que hace mucha falta como ya he dicho otras veces. Se agradece muchísimo el cambio, las ideas nuevas, la cocina bien hecha en tapas, y que haya cada vez más variedad de sitios donde elegir.
sábado, 10 de mayo de 2014
Restaurante griego Hellas
Pues Cuñada, ya hemos enseñado este sitio antes, pero había de ponerlo de nuevo. Hace poco hemos vuelto a ir, hacía mucho porque hay tantos sitios... Pero de nuevo salimos encantados. Y lo peor es que ahora buscando la entrada antigua ¡¡¡incluso pedimos los mismos platos!!!
Pero sí, hay que ponerlo porque siempre hablamos de los sitios que están muy bien una temporada, recién abiertos, o tras algún cambio, pero luego decaen y ya no es lo mismo, y es una pena pero pasa hasta con sitios "buenos" (algunos por los que hemos pasado...). Nosotros aquí no hacemos un blog de crítica como otros donde se "despelleja" los sitios al mínimo fallo (me parece que somos demasiado buenos...), simplemente ponemos los sitios que nos han gustado y no hacemos caso a esos sitios que bajan la calidad a la mínima, a veces de manera vergonzante. Así que al contrario, cuando un bar o restaurante a pesar de los tiempos que corren, a pesar de tener más o menos clientela, y a pesar de todo sigue dando comida como siempre o incluso mejor con una calidad buenísima que no decae también hay que decirlo. Y el Hellas es uno de esos sitios.
Es que no es sólo que nos encante la comida griega Cuñada, que también, es que el Hellas además la hace increíble, siempre con la misma calidad a lo largo de los años, y ya son muchos que lo conocemos, e incluso se ha adaptado a los tiempos desde una época hace muchos años ya donde en el restaurante no se podían pedir platos básicos como el gyros pita, hasta hoy en día donde esa restricción no sólo no está hace años, sino que han cambiado a dar también tapas de los platos griegos. Eso sí, siempre con la misma calidad, y eso hay que decirlo porque cada vez que vamos aunque sea cada mucho este sitio es una experiencia y no es algo que se pueda decir de todos los bares o restaurantes.
Así que esto comimos Cuñada. Tzatziki, si vas a un griego y no pides tzatziki es para nada. Incluso aquí ya pusimos una receta que hacemos en casa, está tan bueno... El del Hellas es casero y mejor aún que el nuestro, deberíamos pedirles la receta, aunque sin el yogur me parece que nunca nos saldrá igual...
Esto es Spanakopita, hojaldre finísimo relleno de espinacas, queso feta, pimiento y especias, buenísimo...
Y el clásico gyros pita, con carne asada, nada de inventos como en los kebabs, y más tzatziki dentro, buenísimo...
Y esto es galactoboureko, otra masa de hojaldre (lo manejan increíblemente aquí) relleno de crema con una especie de almíbar suave en el fondo...
Todo tapas, incluyendo postre y tres bebidas, poco más de 21€... Es que no hay excusa para no probar esto y toda la carta.
Esperemos que el Hellas siga aquí mucho tiempo y dando todo esto como siempre, buenísimo, porque no nos puede gustar más.
Pero sí, hay que ponerlo porque siempre hablamos de los sitios que están muy bien una temporada, recién abiertos, o tras algún cambio, pero luego decaen y ya no es lo mismo, y es una pena pero pasa hasta con sitios "buenos" (algunos por los que hemos pasado...). Nosotros aquí no hacemos un blog de crítica como otros donde se "despelleja" los sitios al mínimo fallo (me parece que somos demasiado buenos...), simplemente ponemos los sitios que nos han gustado y no hacemos caso a esos sitios que bajan la calidad a la mínima, a veces de manera vergonzante. Así que al contrario, cuando un bar o restaurante a pesar de los tiempos que corren, a pesar de tener más o menos clientela, y a pesar de todo sigue dando comida como siempre o incluso mejor con una calidad buenísima que no decae también hay que decirlo. Y el Hellas es uno de esos sitios.
Es que no es sólo que nos encante la comida griega Cuñada, que también, es que el Hellas además la hace increíble, siempre con la misma calidad a lo largo de los años, y ya son muchos que lo conocemos, e incluso se ha adaptado a los tiempos desde una época hace muchos años ya donde en el restaurante no se podían pedir platos básicos como el gyros pita, hasta hoy en día donde esa restricción no sólo no está hace años, sino que han cambiado a dar también tapas de los platos griegos. Eso sí, siempre con la misma calidad, y eso hay que decirlo porque cada vez que vamos aunque sea cada mucho este sitio es una experiencia y no es algo que se pueda decir de todos los bares o restaurantes.
Así que esto comimos Cuñada. Tzatziki, si vas a un griego y no pides tzatziki es para nada. Incluso aquí ya pusimos una receta que hacemos en casa, está tan bueno... El del Hellas es casero y mejor aún que el nuestro, deberíamos pedirles la receta, aunque sin el yogur me parece que nunca nos saldrá igual...
Esto es Spanakopita, hojaldre finísimo relleno de espinacas, queso feta, pimiento y especias, buenísimo...
Y el clásico gyros pita, con carne asada, nada de inventos como en los kebabs, y más tzatziki dentro, buenísimo...
Y esto es galactoboureko, otra masa de hojaldre (lo manejan increíblemente aquí) relleno de crema con una especie de almíbar suave en el fondo...
Todo tapas, incluyendo postre y tres bebidas, poco más de 21€... Es que no hay excusa para no probar esto y toda la carta.
Esperemos que el Hellas siga aquí mucho tiempo y dando todo esto como siempre, buenísimo, porque no nos puede gustar más.
sábado, 5 de abril de 2014
Bar - restaurante La Comidilla, Sevilla
Pues sí cuñada, visitamos este sitio que conocimos por casualidad y nos hemos llevado una grata sorpresa. La Comidilla es un restaurante, o bar, o no sé muy bien cómo definirlo que no lleva demasiado tiempo, en un lugar de esos céntricos pero escondido, en una calle pequeña de no demasiado paso pero justo detrás de zonas con muchísimo movimiento, que incluso pasa desapercibido cuando cruzas por delante si no lo conoces. Está en plena Triana, pero ya en los límites, o comienzos según se mire, del barrio, justo detrás de mercado de Triana y del puente, y enfrente de un sitio que conoces, el famoso Casa Cuesta y que ahora con el auge de la zona peatonal de la calle San Jacinto está más movida con varios restaurantes nuevos todos juntos, pero que siguen sin "estar a la vista".
Es un sitio de los que te gustan, han aprovechado el local antiguo, no sé qué habría allí antes aunque parece que también pudo haber algún sitio de comidas, pero con estilo, manteniendo lo que han podido pero con algún diseño y detalle moderno o actualizado más bien. Así que aunque lleve relativamente poco abierto, tiene ese aire de lugar "de toda la vida" pero moderno o actual.
Así que la carta tampoco podía ir en otra línea. No muy extensa pero suficiente, con cosas de las de siempre, pero sus detalles de cocina un poco más elaborada (sin pasarse tampoco), y con realizaciones de mucha calidad incluso en los platos más típicos. Eso sí, los precios sí son los de cualquier bar del barrio con tapas muy baratas,
Y aquí lo puedes ver, salmorejo, cómo no, buenísimo, muy bien hecho, fino pero con cierto espesor, el jamón bueno, y la tapa de cantidad más que aceptable,
Croquetas caseras, realmente caseras, en este caso de cocido muy buenas, pero luego nos enteramos que las hay que setas y de queso con mermelada de cebolla que nos quedamos con ganas de probar,
Atún a la plancha, también muy bien hecho pero no era al atún típico con ajo y perejil, no llegué a distinguir qué era lo que tenía pero lo hacía muy bueno,
La típica ensaladilla, en este caso nada basta, muy homogénea, y muy buen sabor,
Brocheta de cordero, sencilla pero bien hecha, acompañada con mermelada de cebolla también casera, aunque aquí creo que más de adorno,
Taleguilla de queso y gambas, aquí la mermelada de cebolla sí que era un añadido que mejoraba aún más el plato. Muy fino, buenísimo, y con la mermelada el bocado era perfecto,
Y ya puestos no íbamos a no pedir postre, en la carta hay tarta y crepes. Pedimos una crepe de chocolate, hecha en el momento y buenísima también. La otra opción era dulce de leche que quedamos con la duda, pero había que pedir chocolate,
Y así que comimos. Realmente a gusto, el sitio no es muy grande pero es muy interesante, y con un estilo que nos gustó mucho tanto estética como comida. Curiosamente aunque no estaba lleno y a pesar de no ser de paso algunos de los pocos que había eran turistas, así que posiblemente este sitio aparece en alguna guía, pero es más que recomendable. Por cierto que no sólo tienen esas tapas y platos, también tienen carta de vinos, y ¡¡hay Txakolí!! La cuenta, entre dos, casi ridícula para lo que pedimos,
Pues contentos que salimos Cuñada, y la lista de sitios a visitar crece y crece para tu próxima visita... Sin ser exactamente lo mismo ya hemos puesto un puñado de sitios por Sevilla con cocina un poco más moderna, y no sabes cómo se agradece, aun cuando las cartas puedan tener la carne y pescado de por aquí de siempre, pero sólo la modernización a la hora de elaborar los platos que también influye en la calidad ya es muy bienvenida.
Es un sitio de los que te gustan, han aprovechado el local antiguo, no sé qué habría allí antes aunque parece que también pudo haber algún sitio de comidas, pero con estilo, manteniendo lo que han podido pero con algún diseño y detalle moderno o actualizado más bien. Así que aunque lleve relativamente poco abierto, tiene ese aire de lugar "de toda la vida" pero moderno o actual.
Así que la carta tampoco podía ir en otra línea. No muy extensa pero suficiente, con cosas de las de siempre, pero sus detalles de cocina un poco más elaborada (sin pasarse tampoco), y con realizaciones de mucha calidad incluso en los platos más típicos. Eso sí, los precios sí son los de cualquier bar del barrio con tapas muy baratas,
Y aquí lo puedes ver, salmorejo, cómo no, buenísimo, muy bien hecho, fino pero con cierto espesor, el jamón bueno, y la tapa de cantidad más que aceptable,
Croquetas caseras, realmente caseras, en este caso de cocido muy buenas, pero luego nos enteramos que las hay que setas y de queso con mermelada de cebolla que nos quedamos con ganas de probar,
Atún a la plancha, también muy bien hecho pero no era al atún típico con ajo y perejil, no llegué a distinguir qué era lo que tenía pero lo hacía muy bueno,
La típica ensaladilla, en este caso nada basta, muy homogénea, y muy buen sabor,
Brocheta de cordero, sencilla pero bien hecha, acompañada con mermelada de cebolla también casera, aunque aquí creo que más de adorno,
Taleguilla de queso y gambas, aquí la mermelada de cebolla sí que era un añadido que mejoraba aún más el plato. Muy fino, buenísimo, y con la mermelada el bocado era perfecto,
Y ya puestos no íbamos a no pedir postre, en la carta hay tarta y crepes. Pedimos una crepe de chocolate, hecha en el momento y buenísima también. La otra opción era dulce de leche que quedamos con la duda, pero había que pedir chocolate,
Y así que comimos. Realmente a gusto, el sitio no es muy grande pero es muy interesante, y con un estilo que nos gustó mucho tanto estética como comida. Curiosamente aunque no estaba lleno y a pesar de no ser de paso algunos de los pocos que había eran turistas, así que posiblemente este sitio aparece en alguna guía, pero es más que recomendable. Por cierto que no sólo tienen esas tapas y platos, también tienen carta de vinos, y ¡¡hay Txakolí!! La cuenta, entre dos, casi ridícula para lo que pedimos,
Pues contentos que salimos Cuñada, y la lista de sitios a visitar crece y crece para tu próxima visita... Sin ser exactamente lo mismo ya hemos puesto un puñado de sitios por Sevilla con cocina un poco más moderna, y no sabes cómo se agradece, aun cuando las cartas puedan tener la carne y pescado de por aquí de siempre, pero sólo la modernización a la hora de elaborar los platos que también influye en la calidad ya es muy bienvenida.
martes, 1 de abril de 2014
Mis tres pintxos de "10" (Parte Vieja de Donostia)
Bueno, ya está... ya lo he decidido.
Quitando los pintxos de tortilla que ellos solos darían para hacer un blog, ya sé cuales son mis tres pintxos favoritos de la parte vieja de Donosti.
Me ha costado mucha labor de campo, la verdad, pero ha sido gozoso absolutamente hacerlo.
Sobretodo porque todavía se puede llegar a las barras antes de que lleguen los turistas (que será dentro de nada...)
Advierto! no están por orden de preferencia, los tres son de 10 y cualquiera de los tres estarían en mis úlitimas voluntades. Tampoco vas a encontrar grandes elaboraciones y por grande quiero decir "alta cocina en miniatura" eso se lo dejo a los que saben de ello... yo sólo pretendo saber a dónde ir sin dudar un sábado a la mañana y poner los ojos en blanco de gozo.
Voy...
La GAMBA REBOZADA del PACO BUENO.
En la calle Mayor.
Lleva de moda unos 50 años. Ya puede estar la parte vieja desierta, que el Paco Bueno estará hasta las cartolas con gente haciendo cola para conseguir una dichosa gamba. La barra se vuelve auténticamente loca cuando sacan remesa y todo el mundo reclama la suya.
Todo Donosti pasa por allí durante el sábado por la mañana y de paso compran (compramos) pan en la panadería de al lado (galparsoro... un día te hablaré de ellos, que merece)
Bueno, sigo con la gamba... que, la verdad es que se ha convertido en un acto social, va más allá de la propia gamba (por cierto el pintxo son dos gambas, no una.) hay que dejarse ver por su puerta o aledaños, para ser de lo más cool de la city.
El PASTEL DE PESCADO del GANBARA
En la Calle San Jerónimo.
Otro de los de toda la vida, siempre a tope de lugareños, turistas y franceses de los que vienen a pasar el día.
Pintxo suave, de consistencia perfecta, y con txapela generosa de mayonesa. Cae siempre de dos bocados y en silencio riguroso para degustarlo con los cinco sentidos. Un placer.
Termino con el de ANCHOA CON CREMA DE CENTOLLA del TXEPETA
En la calle Pescadería. También de toda la vida.
Según tengo entendido, de elaboración secreta desde hace varias generaciones, actualemente sólo saben la receta dos personas, y cuentan ellos mismos que nunca están juntos en la misma habitación por si acaso. Exageración?? pues chico, no lo sé, pero está claro que esto hay que conservarlo "como sea".
El bar en si ya es peculiar, los pintxos de la barra son de resina y alguno de ellos tiene los incisivos marcados por la impaciencia de algún cliente hambriento, pero hay que esperar un poquillo, ya que todos son de elaboración según petición y sinceramente, eso sí que merece la pena: pintxos recién hechos !!! un lujo. El sitio en cuestión parece tener éxito entre el famoseo, cosa que demuestran con los mogollones de fotos con ilustres que por allí han pasado.
Pues eso cuñao... tres sitios, tres pintxos, tres experiencias de las que nos gustan... Sin ni media tontería.
Quitando los pintxos de tortilla que ellos solos darían para hacer un blog, ya sé cuales son mis tres pintxos favoritos de la parte vieja de Donosti.
Me ha costado mucha labor de campo, la verdad, pero ha sido gozoso absolutamente hacerlo.
Sobretodo porque todavía se puede llegar a las barras antes de que lleguen los turistas (que será dentro de nada...)
Advierto! no están por orden de preferencia, los tres son de 10 y cualquiera de los tres estarían en mis úlitimas voluntades. Tampoco vas a encontrar grandes elaboraciones y por grande quiero decir "alta cocina en miniatura" eso se lo dejo a los que saben de ello... yo sólo pretendo saber a dónde ir sin dudar un sábado a la mañana y poner los ojos en blanco de gozo.
Voy...
La GAMBA REBOZADA del PACO BUENO.
En la calle Mayor.
Lleva de moda unos 50 años. Ya puede estar la parte vieja desierta, que el Paco Bueno estará hasta las cartolas con gente haciendo cola para conseguir una dichosa gamba. La barra se vuelve auténticamente loca cuando sacan remesa y todo el mundo reclama la suya.
Todo Donosti pasa por allí durante el sábado por la mañana y de paso compran (compramos) pan en la panadería de al lado (galparsoro... un día te hablaré de ellos, que merece)
Bueno, sigo con la gamba... que, la verdad es que se ha convertido en un acto social, va más allá de la propia gamba (por cierto el pintxo son dos gambas, no una.) hay que dejarse ver por su puerta o aledaños, para ser de lo más cool de la city.
El PASTEL DE PESCADO del GANBARA
En la Calle San Jerónimo.
Otro de los de toda la vida, siempre a tope de lugareños, turistas y franceses de los que vienen a pasar el día.
Pintxo suave, de consistencia perfecta, y con txapela generosa de mayonesa. Cae siempre de dos bocados y en silencio riguroso para degustarlo con los cinco sentidos. Un placer.
Termino con el de ANCHOA CON CREMA DE CENTOLLA del TXEPETA
En la calle Pescadería. También de toda la vida.
Según tengo entendido, de elaboración secreta desde hace varias generaciones, actualemente sólo saben la receta dos personas, y cuentan ellos mismos que nunca están juntos en la misma habitación por si acaso. Exageración?? pues chico, no lo sé, pero está claro que esto hay que conservarlo "como sea".
El bar en si ya es peculiar, los pintxos de la barra son de resina y alguno de ellos tiene los incisivos marcados por la impaciencia de algún cliente hambriento, pero hay que esperar un poquillo, ya que todos son de elaboración según petición y sinceramente, eso sí que merece la pena: pintxos recién hechos !!! un lujo. El sitio en cuestión parece tener éxito entre el famoseo, cosa que demuestran con los mogollones de fotos con ilustres que por allí han pasado.
Pues eso cuñao... tres sitios, tres pintxos, tres experiencias de las que nos gustan... Sin ni media tontería.
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