Cuñadaaaa, que no puede ser que hayas desatendido este sitio. Hay que ver tener que venir yo para ir a probarlo!!!
Pues sí, el restaurante Bollywood es el primer restaurante Indio (que yo sepa) que abren en San Sebastián. Además en un sitio tan céntrico como el Boulevard. Así que es de probar!!
Ya hemos comentado otros hindúes (y más que se comentarán). En general los hindúes suelen ser relativamente parecidos, le pasa como a los japoneses o los chinos, supongo que son la versión occidentalizada de una serie de platos de su país y es lo que suelen ofrecernos. Pero claro, de la misma manera no todos los sitios ponen las mismas cosas igual, o de la misma calidad, y ahí es donde tenemos que elegir cual nos gusta más.
El Bollywood dentro de los que he conocido es bastante "normal", en el sentido de una carta absolutamente clásica para lo que es un Hindú, sin sorpresas (especialmente para quien no haya probado nunca), y por lo que hemos podido ver bastante bien hecho todo, así que merece la pena!! En la carta está marcado el nivel de picante (una de las reticencias típicas para ir a un Hindú) de cada plato, y aunque no se nos dio el caso con lo que pedimos estoy seguro de que como en otros sitios se puede pedir el mismo plato con o sin picante, así que no hay excusa!!
Para empezar y como en muchos de los hindúes de la Commonwealth, el papadum lo sirven sin preguntar y gratis, aunque suele ser muy barato, buen punto. Viene con tres salsas de las que el camarero te indica que la tercera (la superior) es picante, y mucho. Eso sí, está buenísima como suele pasar, así que como no me importa yo me la comí, pero no es obligatorio. Las otras dos, chutney de mango (abajo), y salsa de yogur con pepino y especias (dentro) típicas y buenísimas las dos, también mezcladas,
Pakora vegetal, también hay de pollo, y creo que cordero e incluso algún pescado. Son fritos con una harina de garbanzo, muy buenos y aquí estaban muy bien hechos,
Esto que parece un salchichón es a lo que en los hindúes llaman kebab, curiosamente. Es en este caso carne de cordero sazonada con especias y hecha en el horno tandoori. También suele haber de pollo y algún otro. Muy bueno y aquí bastante jugoso, en otros lugares que lo hemos probado era más especiado aún y más seco (que no peor, sólo diferente),
Para acompañar a los platos suele estar bien pedir nan y/o arroz, y ahora lo explicamos. Aquí el nan de queso... qué decir cuñada, buenísisisimo, estaba realmente bien hecho. Dan ganas de comprarse un horno tandoori para hacer en casa, jaja,
Y el plato, pallak paneer. Y esta es la razón de pedir arroz o nan. Los platos hindúes suelen ser alguna de las múltiples salsas que manejan con algo dentro, pollo, cordero, pescado, o sólo verduras, el caso es que la salsa siempre predomina y aunque está muy bueno como no es una sopa es complicado comerlo. ¿Qué se hace? Pues utilizar el nan para comerlo, o mezclarle arroz, así es mucho más manejable además de que según el plato con arroz de hecho gana aún más. En este caso era de verdura, una salsa de espinacas con un queso blando hindú (buenísimo por cierto), pero en la carta también hay pollo pallak por ejemplo, y lo mismo ocurre con otras salsas. Este en particular era muy muy bueno (y eso que tenía espinacas, jaja), una salsa con muchas especias incluyendo aunque no predominando el curry y perfecto con el pan pero estoy seguro de que con arroz hubiese quedado igual de bien o mejor, buenísimo y muy cuidado,
Así que cuñada, sólo fuimos pensando en una cena suave, pero de repetir y probar mucho más. Me parece un sitio más que recomendable. La cuenta engaña porque siendo cena pedimos relativamente poco, pero vamos digamos que siendo "precio de San Sebastián" no es caro, así que bastante bien. Tienes que probar!! Y sin miedo al picante hindú, jaja.
Mostrando entradas con la etiqueta oriental. Mostrar todas las entradas
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jueves, 14 de agosto de 2014
domingo, 10 de agosto de 2014
Fin de semana en Bilbao
Cuñaoooo... ya he vuelto de un nutritivo fin de semana en el Botxo.
Empiezo por el principio: es agosto, hace calor y en Bilbao hay muchos comercios y bares cerrados por vacaciones. Me alegra ver que ya no se queda desértico total como hace años, pero si que es verdad que se nota y la oferta se reduce durante este mes. Ten en cuenta que la semana que viene celebrarán su "aste nagusia" y se están preparando para ello.
También te puedo decir que he visto mucho movimiento, muchos locales en obras de todo tipo. Llevaba unos meses sin ir y he visto novedades....
Pero bueno, vamos con lo que hemos hecho.
Esta vez para el desayuno no hemos ido persiguiendo el bollo de mantequilla más famoso ni el más de moda, si no que nos hemos conformado con lo que teníamos cerca y hay un bar, que aunque es modernete, suelo ir bastante porque me gusta y tenían bollo. Es el bar de la Alhondiga: el Hola Bar.
Es bar, aunque alguna vez he ido a por el menú del día. Es un poco extraño, porque está todo junto, la gente que come, los del aperitivo y las mesas altas para las cañas... pero vaya... total para desayunar, tampoco nos lo íbamos a pensar mucho, estaba practicamente vacío y estuvimos agusto.
El desayuno consistió en bollo de mantequilla, zumo natural y café. Bien, sobretodo el zumo, grandote como a mí me gusta. Por criticar algo, estaba demasiado templado y con el calor que ya hacía... no sé, enfriar el vaso o guardar las naranjas de zumo en la cámara hubiera bastado.
El sábado que queríamos comer en terraza, nos decantamos por el Zubiburu. Está en el muelle de Marzana. Es un sitio, con terraza superagradable. Las vistas son estupendas, con el mercado reformado y la iglesia de San Antón. Es un restaurantes de los de cerveza y pollo, pero tienen más variedad, así que cayeron una tempura de veduras (deliciosa), unas alitas de pollo con salsa barbacoa, genialmente pringosas, unas albóndigas con patatas y unas salchichas Thate que son de quitar el hipo (artesanales).
La sensación es super agradable, el servicio es amable en su justa medida y muy eficaces (a veces esto me emociona) y la comida es totalmente casera.
Un descubrimiento: bares con pintxos a 1 euro. Vamos, ideal de la muerrte!! Ya era hora que huyéramos del horror del "pintxopote" y se tomen en serio regenerar el poteo.
Me imagino que el negocio está en los vinos, que en los dos bares que estuvimos, la carta era muy generosa en procedencias y tipos. Un hurra, vamos! que la ronda de 6 pintxos, 2 zuritos y 1 caña sale a 10 €.
Los bares eran:
Las Cepas en Ajuriaguerra 22 (abando)
El servicio super amable y muy profesional, como te digo con carta de vinos, creo que muy buena.
La barra generosa de variedad y cada pintxo a 1 euro.
El otro, "el figón" en Obispo Orueta 1, en el antiguo local del "amor de madre" local que estuvo de moda unos años, y la crisis y su declive le hizo desaparecer.
El concepto es el mismo que el de las cepas. Pintxos y zurito a 1 euro, muchos vinos diferentes y raciones con muy buena pinta. También vimos a una camarera hacer cócteles.... creo que recomendable.
.... y como ya sabes... para cenar mola lo oriental.
En este caso el Mao en Ibáñez de Bilbao 11. Este es un "bueno, bonito y barato", ya habíamos estado más veces, pero no nos importó nada repetir. Hemos visto que han abierto varios japoneses, pero los precios de iban de madre, así que nos decantamos por este.
Cayó un dimsum, unos sushis: shake que es un uramaki con salmón, aguacate, pepino y queso, un Ebi que es un uramaki de langostino en tempura con pepino y aguacate. El consabido pato pekin y unos tallarines teppanyaki. Fue muy gracioso como después de ponernos como boas, la camarera nos vendió un postre que no pudimos rechazar: mochi. Un pastelito de pasta de arroz glutinoso, que me suena que ya habíamos probado antes. Pero nos dijo que era casero y nos lo zampamos en un santiamén.
Todo regado con José Pariente (viejo amigo) salió a 20 por cabeza. Ideal!
viernes, 20 de junio de 2014
Sushi Bar de Triana
Cuñada, otro descubrimiento, y vamos de susto en susto... En plena Triana, en el pedazo de trozo que vamos a tener que llamar ya la milla de oro de los bares, o en este caso los cincuenta metros porque no es más... ¡¡Nos han colocado el Sushi Bar!!! Y digo "el" porque se llama simplemente así, Sushi Bar. Esta comida es inédita en el centro de Triana que yo conozca, y vaya comienzo.
Esta gente ha tenido la buena idea de, siendo un bar de Triana, tratar de diferenciarse dando sushi pero sin dejar de dar tapas de lo de siempre. Así que te puedes comer un solomillo al whiski, unas puntillitas o un cazón en adobo y después sushi, tallarines udón o un arroz japonés. Claro, todo esto no tendría sentido si no lo haces muy bien... pero es que están puerta con puerta del mercado de Triana, así que en su caso tendría delito no poner todo perfecto, y desde luego que al menos con lo que hemos probado lo han conseguido.
Para empezar pedimos un aliño, el del día era este de zanahoria. Era fresco y muy bien aliñado, estaba muy bueno,
Y este, Yaki Maeshi, arroz frito con pollo y gambas, tenía verduras de bastantes clases diferentes también. Estaba absolutamente recién hecho, de los mejores arroces orientales que hemos comido en tiempo y eso que ya tenemos algunos probados y sabemos los que nos han gustado,
En el mostrador de sushi costaba elegir, había un montón de variedades todas recién hechas con buenísima pinta. Luego se confirmó, no era sólo la pinta, del mejor sushi que hemos comido, fresquísimo, todos los ingredientes de calidad, y también muy buena idea, se pueden coger de manera individual así que puedes probar uno de cada si quieres. Muy, muy bueno, con algunas veriedades muy elaboradas, como el de pato con ensalada de algas que además tenía la envoltura finísimamente frita. En dos palabras, im-presionante,
Y más de las cosas de siempre, croquetas caseras de novillo. Nos confesaron que antes vendían congeladas y decidieron que tenían que hacerlas ellos. Pues sí señor, acertaron, y muy buenas,
Y una pequeña tapa un pelín más elaborada, tosta de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel. Esta era del día, nos la recomendó el camarero, y todo un acierto, buenisisísima,
También hay que decir que el pan que nos pusieron era muy, muy bueno, como a ti te gusta Cuñada. Se ve que estar al lado del mercado ayuda. Y esto con dos bebidas por 23 euros.
No lleva mucho tiempo este bar aquí, pero como la fachada es la misma del bar que había antes no nos habíamos fijado en que ahora es el Sushi Bar. Es un cambio tan drástico que parece que hubiese pasado Chicote por allí. Pero menudo acierto desde luego. Y de este tramo de calle aún tenemos pendiente poner al menos otro bar más, a parte de "la Comidilla" del que ya hemos hablado, y "los de toda la vida". Vamos, ese rincón se está convirtiendo en un lugar del que no salir.
Esta gente ha tenido la buena idea de, siendo un bar de Triana, tratar de diferenciarse dando sushi pero sin dejar de dar tapas de lo de siempre. Así que te puedes comer un solomillo al whiski, unas puntillitas o un cazón en adobo y después sushi, tallarines udón o un arroz japonés. Claro, todo esto no tendría sentido si no lo haces muy bien... pero es que están puerta con puerta del mercado de Triana, así que en su caso tendría delito no poner todo perfecto, y desde luego que al menos con lo que hemos probado lo han conseguido.
Para empezar pedimos un aliño, el del día era este de zanahoria. Era fresco y muy bien aliñado, estaba muy bueno,
Y este, Yaki Maeshi, arroz frito con pollo y gambas, tenía verduras de bastantes clases diferentes también. Estaba absolutamente recién hecho, de los mejores arroces orientales que hemos comido en tiempo y eso que ya tenemos algunos probados y sabemos los que nos han gustado,
En el mostrador de sushi costaba elegir, había un montón de variedades todas recién hechas con buenísima pinta. Luego se confirmó, no era sólo la pinta, del mejor sushi que hemos comido, fresquísimo, todos los ingredientes de calidad, y también muy buena idea, se pueden coger de manera individual así que puedes probar uno de cada si quieres. Muy, muy bueno, con algunas veriedades muy elaboradas, como el de pato con ensalada de algas que además tenía la envoltura finísimamente frita. En dos palabras, im-presionante,
Y más de las cosas de siempre, croquetas caseras de novillo. Nos confesaron que antes vendían congeladas y decidieron que tenían que hacerlas ellos. Pues sí señor, acertaron, y muy buenas,
Y una pequeña tapa un pelín más elaborada, tosta de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel. Esta era del día, nos la recomendó el camarero, y todo un acierto, buenisisísima,
También hay que decir que el pan que nos pusieron era muy, muy bueno, como a ti te gusta Cuñada. Se ve que estar al lado del mercado ayuda. Y esto con dos bebidas por 23 euros.
No lleva mucho tiempo este bar aquí, pero como la fachada es la misma del bar que había antes no nos habíamos fijado en que ahora es el Sushi Bar. Es un cambio tan drástico que parece que hubiese pasado Chicote por allí. Pero menudo acierto desde luego. Y de este tramo de calle aún tenemos pendiente poner al menos otro bar más, a parte de "la Comidilla" del que ya hemos hablado, y "los de toda la vida". Vamos, ese rincón se está convirtiendo en un lugar del que no salir.
jueves, 29 de agosto de 2013
Al rico caramelo.... sugar painting
No quería tocar el tema oriental hasta un par de posts, pero chico he visto esto por la red y he alucinado un montón. Que la gente es una artistaza y eso mola mucho.
martes, 20 de agosto de 2013
Kenji Shushi Bar, Parte Vieja de Donostia, otro japonés en Donostia
Cuñaaaooo, no sólo has convertido este blog en mongráfico de japoneses, sino que paseando por los sushi bar de Donostia, voy y me encuentro contigo... ya te vale !! Has hecho hasta que me guste el sushi !!!
Allí estabas con la ración de sake maki y el umeku maki, tu dirás si te ha gustado...
Con la ensalada de algas
Así que no he podido menos que unirme a vosotros y pedir una media ración de kenko maki, que en principio llevaba txatka, atun y mayonesa, pero gran sorpresa! también llevaba aguacate, que me chifla.
He de decir que sólo llevo una semana comiendo sushi, (mejor dicho maki sushi) cosa que para los puristas del sushi, no es ni sushi... pero a mi me gusta, y con eso me vale. (sobretodo si lleva aguacate, qué bueno por diosss!!!)
No sé muy bien qué pensar de esta moda que ha surgido por Donostia de los sushi bar, sólo puedo decir por lo menos se me encanta que haya bares que se lanzan a desafiar al pintxo tradicional (cosa loable) en una ciudad tradicional, a ver....
Tampoco puedo opinar sobre la calidad de los rollitos en cuestión porque no tengo ni idea, pero prometo ir a los seis sitios donde sirven sushi y hacer labor de campo por aquello de comparar. Ya iremos viendo, de momento lo que he probado en el kenji, me ha encantado y pienso repetir !!!
Este sushi bar está en la calle Embeltrán nº 16 en plena parte vieja, pero al buscarlo en internet, sale directamente el kenko, que es el puesto del mercado San Martín http://www.kenkosushi.es/ al que habrá que ir irremediablemente, así que sospecho que son los mismos y que aunque no compartan carta, tendrán la misma filosofía y forma de hacer las cosas.
martes, 4 de diciembre de 2012
Restaurante Sakura, y acabamos con los japoneses en Sevilla
Cuñada, pues este es el último de los japoneses de momento que te enseño por aquí, el Restaurante Sakura. Es un restaurante como el Samurai que ya te enseñé, de toda la vida en Sevilla, pero la verdad es que hasta hace poco no habíamos ido nunca... ¡¡y qué error!! Realmente estos dos sitios, Samurai y Sakura, tienen mucho en común. Llama la atención que incluso desde en parte la decoración, hasta los manteles de papel y los palillos que te ponen son parecidos o los mismos. No sé si realmente tendrán alguna relación, aunque no son completamente iguales, desde luego la carta no es la misma aunque tengan los lugares comunes lógicos en un japonés.
Nada más llegar te encuentras todo muy cuidado y bien puesto. Te ponen la toalla caliente de rigor en un japonés para limpiar las manos. Y en nuestro caso nos pusieron un aperitivo mientras esperas, aunque todo salió muy rápido. Aquí nos pusieron habas de soja hervidas con sal (las tienen en la carta), que de entrada se podría pensar que no es algo muy llamativo, pero una vez probadas ¡¡están buenísimas!! Nada que ver con las habas occidentales, o los guisantes, son dulces con un sabor muy característico y el ligero salado es perfecto...
Como era un sitio nuevo y no conocíamos pedimos de menú, que suelen ser cosas relativamente comunes, empezamos con Sunomono, la conocida ensalada de pepino y algas. Siempre está buena, aunque por decir algo, el pepino a diferencia del Samurai estaba cortado irregular, con trozos muy gordos a veces, mientras que en el Samurai todos son más finos y uniformes. La mezcla de vinagre de arroz y limón del Samurai también me gusta más, algo más suave, aunque esta estaba muy bien...
Seguimos con Gyoza, unas empanadillas fritas de carne y verduras, las habíamos visto antes en la carta de otros sitios, pero no las habíamos probado... y ¡¡están buenísimas!! Me recordaron a una de las clases de Dim Sum del Tsi-Tao, pero con rebozado frito en vez de al vapor. La salsa también es perfecta y lo mejora aún más. Tanto nos gustó que al día siguiente pedimos a casa. En el samurai el Gyoza es bueno, pero me gusta más este...
Haru Maki, bueno qué te voy a contar de los rollitos, pero había que pedir para comparar con los demás, son diferentes como es lógico, cada uno tiene su estilo, pero están buenísimos siempre. Aquí la verdad son bastante parecidos al Samurai, pero me quedo con aquellos aunque estos me gustaron mucho...
Y de platos principales, Katsudon, escalope de cerdo con huevo revuelto sobre arroz blanco. El arroz no era tan blanco, tenía muchas cosas...
Y Maki y Nigirizushi, había que probarlo y la verdad, a parte de que con tanto arroz llena muchísimo, está muy bueno a pesar de la aprensión inicial al pescado crudo, pero está muy bien presentado y el pescado muy bien tratado y cortado, así que se come muy bien. Si te gusta el salmón ahumado por ejemplo, el salmón crudo del sushi realmente sabe igual así que te puedes hacer una idea, y el atún sabe mucho menos a atún y a pescado así crudo que cocinado...
De postre había que probar el helado de té verde. Era un experimento y creo que después de este queda claro, no sé de dónde lo sacan pero todos los compran en el mismo sitio porque es el mismo helado en todos los restaurantes orientales que lo ponen. Está bueno como siempre, aunque ya digo que es el mismo de todos lados así que difícil comparar que era la idea...
Y eso es todo en el Sakura. Todo buenísimo, rápido, y a un precio bastante contenido aunque pidiendo de menú no es lo mismo que pedir de carta, en este caso 20€.
Y ahora sí que sí. ¿Cómo comparar restaurantes diferentes con cartas diferentes e ideas diferentes? Al final hay que tirar de gustos, y claro cada uno tiene su gusto y otros pueden no coincidir. Pero después de probar estos tres sitios la verdad es que me quedo con el Samurai y el Sakura. El Seitaro es muy bueno, al menos en lo probado pero tiene pinta de ser todo igual. Pero también es claramente bastante más caro y con platos mucho más pequeños, así que se puede ir puntualmente pero los otros dos son los sitios a donde ir a menudo. Y por calidad, hombre además de bien el Seitaro es más fino, pero eso y las presentaciones más modernas y elaboradas al estilo de alta cocina occidental (que tampoco falta buena presentación en los otros, aunque más tradicional y estoy seguro de que "más japonés") a mí personalmente no me compensa el hecho de que la comida es tan buena o mejor en el Samurai y el Sakura. Así que el tema estaría entre estos dos.
Pero es un problema. Por precios simplemente el Samurai es el más barato, aunque el Sakura no está lejos y también es bastante barato, ambos a distancia del Seitaro mucho más caro. Por los platos, aquí hay casi detalles más que otra cosa. El gyoza (qué descubrimiento...) está más bueno en el Sakura sin menospreciar el del Samurai, pero el Haru Maki (un imprescindible) es mejor en el Samurai. Pero es muy complicado elegir. La verdad es que la sensación que tengo en el Samurai es como si fuese comida casera de tu abuela, sólo que japonés, pero todo buenísimo y muy bien hecho, con detalles de muy buen cocinero. El Sakura es bastante parecido en muchas cosas (y sigo sospechando que tienen relación), pero es un pelín menos casero que hay que decir que tampoco me lo estropea para nada. Así que por quedarme con algo, realmente creo que el Samurai siendo tan barato y con una comida tan buena sería el ganador aunque sin desmerecer el Sakura (que además hay que ir a por su gyoza como mínimo), y el Seitaro en tercer lugar como posible pero no habitual.
De todas maneras Cuñada, cuando vengas habrá que llevarte a todos y ya me dirás qué te parece porque tienes que probarlo.
Nada más llegar te encuentras todo muy cuidado y bien puesto. Te ponen la toalla caliente de rigor en un japonés para limpiar las manos. Y en nuestro caso nos pusieron un aperitivo mientras esperas, aunque todo salió muy rápido. Aquí nos pusieron habas de soja hervidas con sal (las tienen en la carta), que de entrada se podría pensar que no es algo muy llamativo, pero una vez probadas ¡¡están buenísimas!! Nada que ver con las habas occidentales, o los guisantes, son dulces con un sabor muy característico y el ligero salado es perfecto...
Como era un sitio nuevo y no conocíamos pedimos de menú, que suelen ser cosas relativamente comunes, empezamos con Sunomono, la conocida ensalada de pepino y algas. Siempre está buena, aunque por decir algo, el pepino a diferencia del Samurai estaba cortado irregular, con trozos muy gordos a veces, mientras que en el Samurai todos son más finos y uniformes. La mezcla de vinagre de arroz y limón del Samurai también me gusta más, algo más suave, aunque esta estaba muy bien...
Seguimos con Gyoza, unas empanadillas fritas de carne y verduras, las habíamos visto antes en la carta de otros sitios, pero no las habíamos probado... y ¡¡están buenísimas!! Me recordaron a una de las clases de Dim Sum del Tsi-Tao, pero con rebozado frito en vez de al vapor. La salsa también es perfecta y lo mejora aún más. Tanto nos gustó que al día siguiente pedimos a casa. En el samurai el Gyoza es bueno, pero me gusta más este...
Haru Maki, bueno qué te voy a contar de los rollitos, pero había que pedir para comparar con los demás, son diferentes como es lógico, cada uno tiene su estilo, pero están buenísimos siempre. Aquí la verdad son bastante parecidos al Samurai, pero me quedo con aquellos aunque estos me gustaron mucho...
Y de platos principales, Katsudon, escalope de cerdo con huevo revuelto sobre arroz blanco. El arroz no era tan blanco, tenía muchas cosas...
Y Maki y Nigirizushi, había que probarlo y la verdad, a parte de que con tanto arroz llena muchísimo, está muy bueno a pesar de la aprensión inicial al pescado crudo, pero está muy bien presentado y el pescado muy bien tratado y cortado, así que se come muy bien. Si te gusta el salmón ahumado por ejemplo, el salmón crudo del sushi realmente sabe igual así que te puedes hacer una idea, y el atún sabe mucho menos a atún y a pescado así crudo que cocinado...
De postre había que probar el helado de té verde. Era un experimento y creo que después de este queda claro, no sé de dónde lo sacan pero todos los compran en el mismo sitio porque es el mismo helado en todos los restaurantes orientales que lo ponen. Está bueno como siempre, aunque ya digo que es el mismo de todos lados así que difícil comparar que era la idea...
Y eso es todo en el Sakura. Todo buenísimo, rápido, y a un precio bastante contenido aunque pidiendo de menú no es lo mismo que pedir de carta, en este caso 20€.
Y ahora sí que sí. ¿Cómo comparar restaurantes diferentes con cartas diferentes e ideas diferentes? Al final hay que tirar de gustos, y claro cada uno tiene su gusto y otros pueden no coincidir. Pero después de probar estos tres sitios la verdad es que me quedo con el Samurai y el Sakura. El Seitaro es muy bueno, al menos en lo probado pero tiene pinta de ser todo igual. Pero también es claramente bastante más caro y con platos mucho más pequeños, así que se puede ir puntualmente pero los otros dos son los sitios a donde ir a menudo. Y por calidad, hombre además de bien el Seitaro es más fino, pero eso y las presentaciones más modernas y elaboradas al estilo de alta cocina occidental (que tampoco falta buena presentación en los otros, aunque más tradicional y estoy seguro de que "más japonés") a mí personalmente no me compensa el hecho de que la comida es tan buena o mejor en el Samurai y el Sakura. Así que el tema estaría entre estos dos.
Pero es un problema. Por precios simplemente el Samurai es el más barato, aunque el Sakura no está lejos y también es bastante barato, ambos a distancia del Seitaro mucho más caro. Por los platos, aquí hay casi detalles más que otra cosa. El gyoza (qué descubrimiento...) está más bueno en el Sakura sin menospreciar el del Samurai, pero el Haru Maki (un imprescindible) es mejor en el Samurai. Pero es muy complicado elegir. La verdad es que la sensación que tengo en el Samurai es como si fuese comida casera de tu abuela, sólo que japonés, pero todo buenísimo y muy bien hecho, con detalles de muy buen cocinero. El Sakura es bastante parecido en muchas cosas (y sigo sospechando que tienen relación), pero es un pelín menos casero que hay que decir que tampoco me lo estropea para nada. Así que por quedarme con algo, realmente creo que el Samurai siendo tan barato y con una comida tan buena sería el ganador aunque sin desmerecer el Sakura (que además hay que ir a por su gyoza como mínimo), y el Seitaro en tercer lugar como posible pero no habitual.
De todas maneras Cuñada, cuando vengas habrá que llevarte a todos y ya me dirás qué te parece porque tienes que probarlo.
martes, 27 de noviembre de 2012
Bilbao, desayuno típico, comida de moda y cena oriental
Cuñao, pues si.. a pesar de ser una ñoñostiarra de pro, de vez en cuando me dejo caer por Bilbao, que por cierto estaba "a tope" y con muy buen ambiente.
Hay una cosa que me chifla y es desayunar lo típico de cada sitio. Cada ciudad tiene su desayuno típico y Bilbao no iba a ser menos. Aquí tienes un par de fotos del famosísimo bollo de mantequilla. He tenido la suerte de probar varios (creo que hay cierto pique entre pastelerías y bares a ver quién tiene el mejor) y este, el del bar "58" estaba bastante bueno.
Te dejo ESTE enlace donde Iban Yarza el panarra, hace un exhaustivo estudio sobre el tema.
Al mediodía, fuimos a La mary. Es el sitio de moda. Es de esos que no reservan, que durante un rato tiene cola y que la decoración es tipo franquicia catalana, muy mono. De hecho es del grupo Andilana.
Está en pleno centro en una esquinita enfrente a la Alhóndiga y como te digo el interiorismo es un poco rústico-chic, tipo panadería de los Hamptons, ya sabes ...
Pero a lo que vamos, de entrante pedimos para compartir una ensalada de cogollos con pimientos confitados, y ventresca de atún con su aliño. Muy rico, y aunque parezca que los cogollos nadaban en aceite, se agradecía para regarlos o "hacer barquitos".
De segundo, mi consorte se pidió el bacalao con mermelada de tomate y adorno de patata.
Dijo que estaba delicioso, aunque yo lo probé y me sorprendió el dulzor de la mermelada con pescado. (se ve que no soy tan moderna)
Lo del postre no tiene nombre. Si te fijas en la copa estaba rota por varios sitios y se veía en exceso el rastro del trapo al limpiar la presentación con lo que terminar así te deja un mal recuerdo. Por cierto, que el tiramisú tampoco estaba para tirar cohetes.
No te creas que fue un "chasco", estuvo normalito, un "sin más". El precio es ajustado, así que, que aprovechen el tirón de estar de moda, pero ya se pueden andar con cuidado, porque las opiniones que he visto por ahí....
Bueno a la noche y acompañados por Mece (fiel seguidora de este blogs y gran cicerone del botxo) fuimos a un vietnamita nuevo que está enfrente a la estación de Abando: el "Vietnam Cuisine Restaurant".
La carta tiene cosas reconocibles, pero en un acto de valentía le dejamos al caballero vietnamita que nos aconsejara !!
De pikoteo Banh Cuon. Es una pasta de arroz rellena de carne picada de cerdo, pollo y setas.
Buenísimo...
Seguimos con otro pikoteo: Empanadillas fritas de setas y gambas. Vamos, como el dimsum pero en frito. Delicioso !!!!
De segundos cada uno se pidió su plato. Yo pedí pollo en aroma de lemon grass, que son unas lonchitas de pechuga de pollo a la mantequilla con tallos de limonero.
Mece pidió Bun Cha, fideos de arroz acompañados por carnes variadas, cebolla frita y cacahuetes.
El consorte se pidió pato asado en salsa con cebolla.
El postre por seguir con lo exótico, fueron unas pelotillas de no se qué rellenas de pasta de arroz con helado vainilla.
Todo buenísisisimo y maravilloso. Este finde me han dicho que abuso de la palabra "maravilloso" pero este vietnamita se lo merece.
Agradecimientos: A Mece, que dada mi corta memoria, esta mañana se ha pasado por el restorán para apuntar los platos ...
sábado, 27 de octubre de 2012
Samurai, resturante japonés Sevilla
Pues nada Cuñada, mientras tú te paseabas por Logroño tapeando nosotros nos pasamos por el japonés que hacía mucho que no íbamos. Como sabes el restaurante Samurai tienen el menú diario a 6€ con algo, que además de baratísimo es una exageración de cantidad de comida (¡¡aunque todo está bueno y da pena dejarse nada!!), así que fuimos con la idea de pedir cosas sueltas para que fuese menos cantidad, por un lado, y para probar pidiendo algunas cosas diferentes, por otro.
Dicho y hecho, allí que nos plantamos, y qué bien comimos... como siempre vamos. Digamos que la comida japonesa tiene su parecido al Chino, pero mucho (muchísimo diría yo) más fina y delicada. Y para nada todo es Sushi (que por supuesto hay y para mi sorpresa está muy bueno), al contrario verás que no hay nada que se mueva en los platos, jeje. Además comimos con palillos como no puede ser de otra manera, pero aunque hay que aprender todo se deja comer muy bien con los palillos y no como en otros sitios donde te los ponen más de adorno que otra cosa.
Para empezar pedimos unos rollitos, que no son los del Tsi-Tao de San Sebastián, pero son muy parecidos. No te ponen la hoja de menta para enrollar con la lechuga pero bueno como últimamente allí o tampoco te la ponen o es anecdótica pues no hay mucha diferencia realmente. La salsa además es perfecta para el rollito. Buenísimo...
Cómo ir a un oriental y no pedir arroz, eso sí no tiene nada que ver con un arroz de un Chino, que están muy buenos normalmente, pero este es muchísimo más fino. Tiene muchas cosas, no se queda en las "tres delicias", y tiene una mezcla de sabores donde destaca pero sin molestar el aceite de sésamo tostado que le da un toque increible. El cocinero sabe lo que hace vamos. Y por supuesto ¡¡también se come con palillos!!...
Tempura. De verduras con langostinos (que no sé qué tamaño tenían, enormes) y pescado. En fin, aquí es donde se nota que el cocinero no está manco precisamente. Aunque como otras tempuras parece que todo es un mazacote cuando vas con los palillos pensando que tendrás que romper todo te encuentras que cada pieza está frita perfectamente individual... Sólo eso ya dice mucho, y el rebozado simplemente perfecto, vamos que ni por casualidad lo haces así en casa...
Y una brocheta de pollo Yakitori. La salsa que ves es una especie de caramelo de soja que le daba un sabor espectacular a todo. Además cuando se enfrió quedó efectivamente como un caramelo más duro, y hasta cogiéndolo con los palillos estaba buenísimo, en este caso literalmente para chupar el plato...
Aún pidiendo así platos sueltos de carta acabamos llenos, y sobró algo de comida (que si no les dices nada no te molestan, porque piensan que no has acabado, les extraña que te dejes algo...), así que no pedimos ni siquiera postre. Pero de todas maneras estuvo bien, te quedas lleno pero no exagerado como acabas con el menú. Todo, dos personas y bebidas, por 23 euros que está muy bien y de carta.
Si hay que poner algún pero, en el pollo de las brochetas nos encontramos algún trozo con pequeños huesos y cartílagos. Y en la tempura el pescado tenía la piel. Vamos, no es algo tremendamente importante dependiendo de lo tiquismiquis que seas, pero la verdad sorprende que siendo tan cuidadosos y estando tan bien cocinado todo se dejen detalles como esos. Claro, en realidad no conozco las costumbres japonesas, y a lo mejor allí es normal ese tipo de cosas (como son los japoneses vete a saber) pero que si las sopesamos con un criterio de costumbres occidentales pues la verdad es raro. De todas maneras esto es un japonés a precio del bar de la esquina, y menos incluso, así que ¿cómo le tenemos en cuenta eso, como si estuviésemos en un restaurante de alta cocina o como en el bar? La verdad es que no lo sé.
De todas maneras, es indudable que la comida es buenísima a pesar de esos detalles, y por ese precio poca objeción se le puede poner.
Dicho y hecho, allí que nos plantamos, y qué bien comimos... como siempre vamos. Digamos que la comida japonesa tiene su parecido al Chino, pero mucho (muchísimo diría yo) más fina y delicada. Y para nada todo es Sushi (que por supuesto hay y para mi sorpresa está muy bueno), al contrario verás que no hay nada que se mueva en los platos, jeje. Además comimos con palillos como no puede ser de otra manera, pero aunque hay que aprender todo se deja comer muy bien con los palillos y no como en otros sitios donde te los ponen más de adorno que otra cosa.
Para empezar pedimos unos rollitos, que no son los del Tsi-Tao de San Sebastián, pero son muy parecidos. No te ponen la hoja de menta para enrollar con la lechuga pero bueno como últimamente allí o tampoco te la ponen o es anecdótica pues no hay mucha diferencia realmente. La salsa además es perfecta para el rollito. Buenísimo...
Cómo ir a un oriental y no pedir arroz, eso sí no tiene nada que ver con un arroz de un Chino, que están muy buenos normalmente, pero este es muchísimo más fino. Tiene muchas cosas, no se queda en las "tres delicias", y tiene una mezcla de sabores donde destaca pero sin molestar el aceite de sésamo tostado que le da un toque increible. El cocinero sabe lo que hace vamos. Y por supuesto ¡¡también se come con palillos!!...
Tempura. De verduras con langostinos (que no sé qué tamaño tenían, enormes) y pescado. En fin, aquí es donde se nota que el cocinero no está manco precisamente. Aunque como otras tempuras parece que todo es un mazacote cuando vas con los palillos pensando que tendrás que romper todo te encuentras que cada pieza está frita perfectamente individual... Sólo eso ya dice mucho, y el rebozado simplemente perfecto, vamos que ni por casualidad lo haces así en casa...
Y una brocheta de pollo Yakitori. La salsa que ves es una especie de caramelo de soja que le daba un sabor espectacular a todo. Además cuando se enfrió quedó efectivamente como un caramelo más duro, y hasta cogiéndolo con los palillos estaba buenísimo, en este caso literalmente para chupar el plato...
Aún pidiendo así platos sueltos de carta acabamos llenos, y sobró algo de comida (que si no les dices nada no te molestan, porque piensan que no has acabado, les extraña que te dejes algo...), así que no pedimos ni siquiera postre. Pero de todas maneras estuvo bien, te quedas lleno pero no exagerado como acabas con el menú. Todo, dos personas y bebidas, por 23 euros que está muy bien y de carta.
Si hay que poner algún pero, en el pollo de las brochetas nos encontramos algún trozo con pequeños huesos y cartílagos. Y en la tempura el pescado tenía la piel. Vamos, no es algo tremendamente importante dependiendo de lo tiquismiquis que seas, pero la verdad sorprende que siendo tan cuidadosos y estando tan bien cocinado todo se dejen detalles como esos. Claro, en realidad no conozco las costumbres japonesas, y a lo mejor allí es normal ese tipo de cosas (como son los japoneses vete a saber) pero que si las sopesamos con un criterio de costumbres occidentales pues la verdad es raro. De todas maneras esto es un japonés a precio del bar de la esquina, y menos incluso, así que ¿cómo le tenemos en cuenta eso, como si estuviésemos en un restaurante de alta cocina o como en el bar? La verdad es que no lo sé.
De todas maneras, es indudable que la comida es buenísima a pesar de esos detalles, y por ese precio poca objeción se le puede poner.
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