jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Hay vida fuera de la calle Laurel??

Cuñao, esta es una pregunta que se hace mucha gente, y te la respondo ya... ¡claro que hay vida fuera de la calle Laurel!!   muy buena y además mucho más tranquila.

La Calle San Agustín es paralela a la Laurel es decir, llegas en treinta segundos... con lo que se puede decir que se incorpora a la ruta de pintxos vermuteros o de por la tarde de la Laurel. Es una calle más larga que la Laurel y los pintxos son iguales o mejores.

En un extremo está "de perdidos al Rios". La verdad es que entramos por el nombre (je, je) y la sorpresa fue que los pintxos eran un poco más elaborados y fueron exquisitos.

También es restaurante y tiene un ascensor de cristal para acceder a él, pero sólo nos quedamos en el bar. (el restaurante, según he visto por internet ronda los 50€)


Pintxo de foie, parecía pudding... muy rico


Secreto ibérico, espectacular...


En el otro extremo de la calle, y después de dejar atrás joyas como "el rincón de Alberto" (este lo hemos dejado como la excusa para volver a Logroño) o "los rotos" (me parecieron muy grandes para ir a pintxos) entramos en "La gota de vino".  Nos pareció de los normalitos, y nos tomamos los zarrapitos (bocado de bacon, queso y jamón york con un alioli muy suave) que ves en la foto.  Buenos, pero sin más.


Otra calle a tener en cuenta: la calle San Juan. Parece mucho más tranquila que las otras,  está a cinco minutos andando desde Laurel o San Agustín, así que me imagino que los lugareños harán muy buen uso de ella.


Aquí como en la Laurel también son famosas "las zapatillas" que como ves,  es tremenda hogaza de pan con tomate y jamón.  La preparan genial y genial también el precio (la pequeña 1 € y la grande poco más)


Ya ves, cayeron las dos una grande para el consorte y la pequeña para mi.
A estas alturas de viaje (anduvimos por estas calles el último día) ya nos dimos cuenta que si vas de poteo/tapeo largo hay que pedir en cada bar un crianza y a ser posible el mismo.  Esta vez pedimos en todos los bares "Ramón Bilbao" suavecito y bien para acompañar pintxos.


Las zapatillas las comimos en "el Envás", su especialidad es el pulpo, pero la montaña de zapatillas fue irresistible.


"El Tastavín" también en la calle San Juan, tiene una barra increíble, pero ya sabes,   cuando hay presa ibérica y con sus patatas y su pimiento... se me hace la boca agua y caigo como una bendita.



Bueno, ya ves... son tres calles y sus travesías, y esto es una mínima muestra de lo que hay allí... tu verás... pero Logroño es sitio a apuntar !!

sábado, 27 de octubre de 2012

Samurai, resturante japonés Sevilla

Pues nada Cuñada, mientras tú te paseabas por Logroño tapeando nosotros nos pasamos por el japonés que hacía mucho que no íbamos. Como sabes el restaurante Samurai tienen el menú diario a 6€ con algo, que además de baratísimo es una exageración de cantidad de comida (¡¡aunque todo está bueno y da pena dejarse nada!!), así que fuimos con la idea de pedir cosas sueltas para que fuese menos cantidad, por un lado, y para probar pidiendo algunas cosas diferentes, por otro.


Dicho y hecho, allí que nos plantamos, y qué bien comimos... como siempre vamos. Digamos que la comida japonesa tiene su parecido al Chino, pero mucho (muchísimo diría yo) más fina y delicada. Y para nada todo es Sushi (que por supuesto hay y para mi sorpresa está muy bueno), al contrario verás que no hay nada que se mueva en los platos, jeje. Además comimos con palillos como no puede ser de otra manera, pero aunque hay que aprender todo se deja comer muy bien con los palillos y no como en otros sitios donde te los ponen más de adorno que otra cosa.

 


Para empezar pedimos unos rollitos, que no son los del Tsi-Tao de San Sebastián, pero son muy parecidos. No te ponen la hoja de menta para enrollar con la lechuga pero bueno como últimamente allí o tampoco te la ponen o es anecdótica pues no hay mucha diferencia realmente. La salsa además es perfecta para el rollito. Buenísimo...
 

Cómo ir a un oriental y no pedir arroz, eso sí no tiene nada que ver con un arroz de un Chino, que están muy buenos normalmente, pero este es muchísimo más fino. Tiene muchas cosas, no se queda en las "tres delicias", y tiene una mezcla de sabores donde destaca pero sin molestar el aceite de sésamo tostado que le da un toque increible. El cocinero sabe lo que hace vamos. Y por supuesto ¡¡también se come con palillos!!...

Tempura. De verduras con langostinos (que no sé qué tamaño tenían, enormes) y pescado. En fin, aquí es donde se nota que el cocinero no está manco precisamente. Aunque como otras tempuras parece que todo es un mazacote cuando vas con los palillos pensando que tendrás que romper todo te encuentras que cada pieza está frita perfectamente individual... Sólo eso ya dice mucho, y el rebozado simplemente perfecto, vamos que ni por casualidad lo haces así en casa...

Y una brocheta de pollo Yakitori. La salsa que ves es una especie de caramelo de soja que le daba un sabor espectacular a todo. Además cuando se enfrió quedó efectivamente como un caramelo más duro, y hasta cogiéndolo con los palillos estaba buenísimo, en este caso literalmente para chupar el plato...


Aún pidiendo así platos sueltos de carta acabamos llenos, y sobró algo de comida (que si no les dices nada no te molestan, porque piensan que no has acabado, les extraña que te dejes algo...), así que no pedimos ni siquiera postre. Pero de todas maneras estuvo bien, te quedas lleno pero no exagerado como acabas con el menú. Todo, dos personas y bebidas, por 23 euros que está muy bien y de carta.





Si hay que poner algún pero, en el pollo de las brochetas nos encontramos algún trozo con pequeños huesos y cartílagos. Y en la tempura el pescado tenía la piel. Vamos, no es algo tremendamente importante dependiendo de lo tiquismiquis que seas, pero la verdad sorprende que siendo tan cuidadosos y estando tan bien cocinado todo se dejen detalles como esos. Claro, en realidad no conozco las costumbres japonesas, y a lo mejor allí es normal ese tipo de cosas (como son los japoneses vete a saber) pero que si las sopesamos con un criterio de costumbres occidentales pues la verdad es raro. De todas maneras esto es un japonés a precio del bar de la esquina, y menos incluso, así que ¿cómo le tenemos en cuenta eso, como si estuviésemos en un restaurante de alta cocina o como en el bar? La verdad es que no lo sé.

De todas maneras, es indudable que la comida es buenísima a pesar de esos detalles, y por ese precio poca objeción se le puede poner.

jueves, 25 de octubre de 2012

Logroño: Tapas (pintxos) por la Calle Laurel y su Travesía

Cuñao, el paseo obligatorio por Logroño es la famosísima calle Laurel. Corta pero intensa, tiene una concentración de bares que justifica su apodo de "senda de los elefantes" si la haces entera entrando en todos los que te encuentres. Cada bar tiene su pintxo recomendado, así que no hay que leer las pizarras o preguntar.

Te puedes imaginar que hay mucha información por internet, blogeros etc, así que yo me bajé ESTA GUIA que ayudó bastante y miré  ESTA WEB que es donde está alojada la guia.

Bueno hay que decir que es la Laurel y sus travesías, porque tiene varias calles perpendiculares que están repletas de tascas muy visitables.

El primero que visitamos es el recien estrenado "La Tavina", es más que un bar, ya que tiene vinoteca en la primera planta  y restaurante en la segunda, así que para todos los gustos ...




En este bar cayeron unos molletes de lomo.  Lo ponen rebozado y con pimiento rojo, queda muy suave y por supuesto riquisimo ... Como ves son tipo tapa aunque ellos lo llaman pintxo, por lo menos son más grandes que los pintxos de Donosti (y mucho más baratos), se parecen más a las tapas de Sevilla.


El Donosti (aupa !!!!) en la calle laurel nº 13, tienen varias especialidades, tostas de queso de cabra, berenjenas rellenas, pimientos rellenos.... y el cojonudo !! el huevito de codorniz, chorizo y pimiento ... delicioso !!


El  Jubera, en la calle laurel nº 18, tiene como especialidad las patatas bravas ... ricas pero sin más... ya siento... pero es que me chiflan y en patatas bravas tengo el listón muy alto.
Eso sí, allí tienen pasión por ellas, que conste!!

 
Otro... el Paganos, en la calle laurel nº 22. En este la especialidad es pincho moruno, pero la tortilla tenía una pinta excelente, así que la probamos y efectivamente estaba de primera.


El Soriano es un "must be". Está en la Travesía Laurel  nº 2 y lleva haciendo champis desde 1972.


Como ves, es el típico champi a la plancha con una gamba ensartada y el secreto como en muchos sitios está en el punto y la salsa.  Una delicia !!!
Lo hacen al momento, no hay que esperar mucho por su fácil  rápida elaboración, así que siempre calentito.


También en la travesía laurel nº4 está el Bar Lorenzo, aunque parece que todo el mundo lo conoce por Tio Agus.


Aquí hay que pedir las brochetas o los Tio Agus (bocatita), con o sin salsa. (la salsa de la abuela Damiana)


Aquí te presento al Tio Agus de chistorra, CON salsa, siempre con salsa, es una especie de pesto que le da toda la gracia y jugosidad al asunto.


Bueno, cuñao, no me voy a extender más con la calle Laurel.. entramos en alguno más y hay muuchos más,  pero estos son los que me dejaron muy buen recuerdo.

Los precios eran bastante parecidos entre si, los crianzas andan por 1,70 y cada pintxo otro 1,5, con lo que con un par de ellos, que te gastas más o menos 6 € y has cenado!!

En breve más post de pintxos